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Autor: Rafael Francisco Gómez Sanz (@rafafran9), coordinador de Onda Lacimurga, la Radio Educativa del IES Lacimurga de Navalvillar de Pela.

Acercándonos al V centenario de la primera vuelta al mundo, tres compañeros del IES Lacimurga nos planteamos la siguiente pregunta: ¿cómo podemos conseguir que a nuestros alumnos les importe algo que sucedió hace 500 años? La respuesta fue simple y a la vez muy compleja: llevándolos allí. Así surgió el concepto de Embarcados en el tiempo antes incluso de tener título: tres alumnos viajan al pasado y, sin pretenderlo, participan en la expedición de Magallanes y Elcano que consiguió dar la vuelta al mundo por primera vez.

La historia de cómo nos embarcamos

Nuestra misión era contar la historia de la primera vuelta al mundo en primera persona, y para eso necesitábamos protagonistas. Rápidamente pensamos en tres alumnos de 1º Bachillerato que conocíamos bien y les hicimos nuestra propuesta. Antón, Jaime y Daniel accedieron a participar sin dudarlo, a pesar de nuestra advertencia de que perderían muchos recreos. Su entusiasmo nos dio un empujón que aprovechamos para ponernos en marcha. Así nos pusimos a trabajar tres profesores, ninguno de Historia. Todavía no sabíamos los retos, aventuras, dificultades y diversión que nos esperaban, pero contábamos con muchas ganas e ilusión.

Antes de nada, necesitábamos un guion. Para documentarnos, leímos con mucha atención el libro Elcano, viaje a la historia, del autor Tomás Mazón Serrano. Se convirtió en nuestra biblia particular y nos dejó claro que la historia, tal cual pasó, tenía la emoción, intriga, aventura, tragedia y comedia necesarias para que no hiciera falta cambiar ni un ápice de ella. Dividimos los hechos históricos en 7 bloques que darían lugar a los 7 capítulos de nuestra serie. Entonces comenzamos a esbozar la trama: contábamos con dos historias paralelas separadas por cinco siglos, los hechos de 2022 y los de 1519 a 1522. El punto de partida era el siguiente:

Unos alumnos de secundaria entrevistan a un extraño científico que dice ser capaz de viajar al pasado para un trabajo de investigación, cuando, de repente, se ven inmersos en un viaje en el tiempo que les lleva a la expedición a la especiería de Magallanes y Elcano en 1519. Durante esta travesía, los alumnos intentarán volver al presente y vivirán numerosas aventuras en un viaje único que terminaría por convertirse en la primera vuelta al mundo.

Preveíamos tardar una semana en escribir cada capítulo y grabarlo durante la siguiente, mientras escribíamos el próximo. Así comenzamos a navegar; con poco tiempo y mucha improvisación enseguida vimos que nuestros alumnos tenían muchísimo que enseñarnos y el proyecto se convirtió en un flujo de ideas en todas direcciones

Pero aún no teníamos título. Por más que lanzábamos propuestas, ninguna nos convencía. Hasta que preguntamos a Daniel, uno de nuestros protagonistas, que sin dudarlo ni un instante contestó: Embarcados en el tiempo. Nos pareció una genialidad, y nos permitió publicar ya nuestro tráiler para ir creando expectación entre los miembros de nuestra comunidad educativa.

Listos para zarpar

Durante los meses que duró nuestra expedición particular, empleamos todas nuestras horas libres y recreos en sacar la serie adelante. Durante los recreos, Daniel, Jaime y  Antón tenían que tomarse el bocadillo con los guiones en la mano, en una zona aislada del instituto que, tras la magia de la edición, se convertía en remotos lugares como el Puerto de San Julián o la Isla de Tidore. Más de una toma tuvo que ser repetida por la presencia de coches, taladros, e incluso algún silbato que, previa búsqueda en internet, constatamos que no existía hace cinco siglos.

Los puntos fuertes

En la realización de nuestro programa contamos con prácticamente la totalidad de los docentes del centro: la historia tenía muchísimos personajes y necesitábamos todo tipo de voces; pero no fueron suficientes: también participó el personal no docente, los alumnos, y miembros del AMPA. En definitiva, nuestro proyecto acabó perteneciendo a toda la comunidad educativa del IES Lacimurga que cada viernes esperaba ansioso el capítulo semanal para escucharse y seguir los pasos de esos tres alumnos que andaban perdidos cinco siglos atrás. ¿Volverían sanos y salvos a casa? Cada capítulo nos hacía temernos lo peor: nuestros intrépidos protagonistas se enfrentaron a pueblos hostiles, desagradables alimentos, cruentas batallas, muchas pérdidas humanas y momentos de verdadera desesperación, todo ello siempre aderezado con dosis de risa y frikismo. Y entre todos estos elementos se iba asentando en nuestras mentes la historia de aquella expedición con tantísimos infortunios, encuentros, derrotas y triunfos. Una historia épica que todos aprendimos a través de esas voces que, a pesar de resultarnos familiares, venían acompañadas de acentos portugueses, italianos… ¡hasta un patagón se coló en nuestros oídos!

Para nosotros, la implicación de todos los miembros de la comunidad educativa es un punto fuerte importante. El proyecto existe gracias a la colaboración de alumnos, docentes, no docentes, madres y padres durante meses, y sin el esfuerzo de cada uno de ellos no habríamos conseguido nada. Desde el punto de vista del alumnado, su papel fue esencial en todo momento, fomentando su desarrollo y autonomía personal, así como sus habilidades sociales. Contábamos con distintos perfiles de alumnado precisamente para propiciar el autoestima y la confianza en sí mismos al trabajar sus habilidades comunicativas, su asertividad y creatividad. Tuvieron que interpretar distintos tipos de emociones e interactuar con toda clase de personas: desde sus propios compañeros, hasta profesores que interpretaban a nobles exploradores. 

Marejadas

En nuestra expedición principalmente tuvimos dos grandes dificultades:

  • Grabar un programa en un estudio es relativamente fácil y cómodo. Sin embargo, para que nuestra serie fuera realista, necesitábamos separar las acciones del presente (en el estudio de nuestra emisora) de los hechos de 1519-1522. Para ello debíamos emular distintos lugares: desde tormentas en altamar hasta el camarote de Magallanes. Por tanto, la edición del programa fue compleja debido a los efectos de sonido que había que reproducir (¿¿cómo suena una bomba de agua del siglo XVI??).
  • Escribir guiones y grabar a tantos participantes, editar los programas, crear imágenes promocionales y publicaciones para las redes sociales… todo esto requiere mucho tiempo. Sin olvidar que somos docentes y la docencia también lo requiere. La falta de tiempo dotó al proyecto de un ritmo verdaderamente frenético. Cabe mencionar que contábamos con tanto material, que cada capítulo rondaba los 20 minutos (pero no os preocupéis, que una vez la escuchas, se hace corta).

Llegamos a buen puerto

Los tres ejecutores de este proyecto nos sentimos muy orgullosos de haberlo llevado a cabo por la enorme satisfacción que ha producido en todos los participantes. Hemos aprendido a colaborar, a exponer distintos puntos de vista y encontrar uno en común; en definitiva, juntos nos hemos enfrentado a un gran reto. Hemos visto a nuestros alumnos disfrutar, cooperar, aprender. Hemos tenido la oportunidad de rodar un trailer audiovisual de nuestra serie como colofón a tan magnífica experiencia. La realidad es que este proyecto ha marcado un antes y un después al demostrarnos de qué somos capaces cuando toda la comunidad educativa rema en la misma dirección. Y, por supuesto, nos deja con ganas de emprender muchas expediciones más juntos.

Escucha aquí la serie completa

Cuenta del IES Lacimurga en Instagram: https://www.instagram.com/ies_lacimurga_ci/

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